miércoles, 4 de agosto de 2010

Rotación

La falta de manchas definidas y permanentes en la superficie de Mercurio no ha permitido la determinación correcta de su rotación. Schroeter creyó determinar un periodo de rotación de 24 horas. En  1891 schiaparelli, luego de múltiples y pacientes observaciones del planeta, llego a la conclusión de que este tenia un movimiento de rotación cuyo periodo coincidiría con el de la traslación, es decir de 88 días. De esta manera Mercurio presentaría siempre la misma cara al Sol, en forma análoga a la Luna con respecto a la Tierra.
Investigaciones llevadas a cabo por medio de la radioastronomía con el gigantesco radiotelescopio instalado en Puerto Rico, parecen indicar que el pequeño planeta no presenta siempre la misma cara al Sol, sino que en realidad tiene ciclos de días y noches como los otros planetas.
Con todo, no se ha podido determinar precisamente el periodo de rotación que se supone de 46 ó 59 días, según cual sea el sentido del movimiento.
De cualquier manera, lo cierto es que la rotación de Mercurio es sumamente lenta, lo que provoca prolongadas exposiciones de una cara al Sol mientras que otras regiones se mantienen en “noches” que duran un tiempo considerable.

Superficie






El conocimiento de su superficie no es muy avanzado debido a que es dificultoso observar este planeta. La superficie del planeta se presenta en un conjunto de un color amarillento y suelen apreciarse manchas grisáceas indefinidas, contrastando con otras mucho más claras, casi blancas.
La superficie de Mercurio esta recubierto por cráteres, contiene grandes cuencas de anillos y muchos ríos de lava.  Esta marcado por acantilados curvos, aunque la mayor parte de su superficie esta cubierta por llanuras. Las que son mas viejas son las que están llenas de cráteres, y las que son mas jóvenes tienen menos cráteres. El 60% de su superficie esta compuesta por cráteres
Ciertas irregularidades en el terminador (circulo que separa la cara iluminada de la oscura) han querido ser explicadas como diferencias de nivel, semejante a como se explica el mismo fenómeno en la Luna. Debe notarse sin embargo, que la pequeñez del disco que vemos en Mercurio no permite en absoluto un examen detallado de dicho hecho.
De cualquier manera, por su aspecto general, se puede considerar que la superficie de Mercurio debe ser muy semejante a la de la Luna, o sea que presentaría montañas y quizás cráteres, pensándose que las formaciones grisáceas observadas pudieran corresponder a los “mares” lunares.
La similitud del valor del albedo de ambos astros viene a corroborar la suposición de un aspecto físico semejante, aunque no debe olvidarse que el planeta es mucho más denso.

Elementos del planeta

El  diámetro de Mercurio aproximadamente es de unos 4.840 Km, su volumen es veinte veces menor que el de la Tierra.
Como este planeta carece de satélites su masa debe determinarse en base a las perturbaciones que causa en el movimiento de Venus. Debido a  estos cálculos obtenemos un valor de 0.056 de la masa terrestre, a la que corresponde un valor de la densidad de 6.2 con respecto al agua, la mayor del sistema planetario.
Un elemento muy interesante en la investigación de un planeta es su albedo (relación o cociente de dividir cantidad de luz difundida por cantidad de luz que incide sobre la misma), que nos permite conocer la forma de reflejar la luz por su suelo. En el caso de Mercurio éste tiene un valor de 0.07, similar al de la Luna, de los más bajos del sistema.

Observaciones

Si nos ponemos a pensar, desde Mercurio, el Sol se ve 2 veces mas grande que desde la Tierra, la diferencia con la Tierra es que el cielo de Mercurio siempre esta negro debido a la ausencia de una atmosfera.
Mercurio es el planeta más próximo al Sol por lo tanto su observación presenta serias dificultades. En efecto, su máxima elongación, es decir el mayor ángulo que puede separarlo del Sol, vale, en el mejor de los casos, 28º. Como la orbita de este planeta es bastante excéntrica, puede ocurrir que la máxima elongación tenga un valor de 18º aproximadamente (Fig. 1).
Como consecuencia de esto, Mercurio se observa en el cielo siempre en las proximidades inmediatas del Sol, ya sea en los momentos previos a la salida o enseguida de la puesta de este. Debido a lo mencionado anteriormente el planeta se ve brillar entre los resplandores crepusculares, en una posición muy cercana al horizonte, como una estrella de primera magnitud en algunos casos tan brillante como Sirio (la estrella más brillante del cielo).                                                                
El estudio de Mercurio debe hacerse con grandes dificultades provenientes de los hechos indicados, ya que la presencia constante de la luz solar difundida en la atmósfera durante la observación del planeta, mas la circunstancia altamente desfavorable de su cercanía al horizonte, posición en la cual la capa aérea produce múltiples  efectos que perturban la buena  visibilidad, determinan malas condiciones para la observación.
De acuerdo con las posiciones  relativas entre la Tierra, el Sol y Mercurio,  éste presenta fases similares a las lunares. Pero mientras que la Luna por girar en torno a la Tierra conserva aproximadamente la misma distancia al observador, el movimiento combinado de Mercurio y la Tierra  determinan una variación  considerable en la distancia que los separa. En el momento que ésta se hace mínima (fig. 2 a) las dimensiones aparentes del planeta se hacen máximas, pero por la fase correspondiente, Mercurio, observado del lado opuesto al Sol, se presenta como un disco negro invisible. En determinadas circunstancias (cuando se encuentra cerca de la línea de los nodos), en esta fase puede pasar por delante del disco brillante del Sol y entonces se ve como un pequeño círculo negro proyectado sobre la fotosfera.
En la fase de totalidad (fig. 2 b) por estar en junto con el Sol, aparece en la esfera celeste tan próximo a éste que en la práctica resulta  inobservable.
Las  mejores condiciones para la observación de Mercurio se producen cuando el planeta se encuentra en su máxima elongación, circunstancia en la cual  se ve solamente iluminada la mitad del disco (fig. 1)

Anécdota u otra información de tipo histórico-cultural, mitológico.

Mercurio, recibió este nombre (el cual lo derivaron los romanos) con respecto a los pies, debido a que Mercurio se  movía mucho mas rápido que otros planetas. Es el segundo planeta mas chico del Sistema Solar, y es el que esta más cercano al Sol. Es más pequeño que la luna de Júpiter, o la luna de Saturno.




Fuentes:

Libro : Cosmografía charola.  Edición 1959.
Libro: Elementos de astro-física de Aldo A. Cassinelli
Atlas visual de la ciencia. Editorial sol 90